Toma Acción


Poner fin a la fluoración del agua no es una quimera. De hecho, gracias a que ciudadanos como usted se educan a sí mismos, a sus vecinos y a sus formuladores de políticas locales, más de 1,500 comunidades en los Estados Unidos y Canadá (que representan decenas de millones de personas) han dejado de agregar químicos de fluoración a sus suministros públicos de agua desde 2010. Lea a continuación para conocer las formas en que puede participar en este movimiento histórico para garantizar agua potable para todos.